Milan Cardozo, más que viento
El reconocido Luthier misionero, participa de la fiesta por décimo quinta vez. Fabrica con sus manos arpas indias y el año pasado editó un disco con su hijo.
Ingresando a la Carpa de la Armonía Artesanal, impactan dos arpas que se apoyan sobre la mesa del stand donde su creador, Milan Cardozo, recibe a los visitantes con el ritmo que se desprende de las cuerdas de su arpa.
Cardozo, artesano llegado desde Posadas (provincia de Misiones), es invitado a la Fiesta desde el año 1997 (última festividad dedicada a los Luthiers) y para esta ocasión visita la Fiesta colonense con su hijo Darío.
Milán tiene el oficio de artesano en su sangre, ya que su abuelo le transmitió sus conocimientos y siempre en su familia se respiró la música a través del arpa.
Los comienzos en la profesión de Luthier de Cardozo comenzaron a través de los golpes que da la vida. “Mi familia no tenía para comprar arpas, por el alto costo, éramos humildes y entonces yo con 8 años fabriqué mi primera arpa. A partir de ahí empecé con el oficio de fabricar arpas artesanales”, narró sobre sus comienzos. Además Milan con su larga trayectoria presenció la modernidad que fue adquiriendo el instrumento ya que antes las cuerdas eran de tripa, luego acero y en la actualidad de nylon. “Llegué a tocar arpas con cuerdas de tripa y las de acero eran complicadas porque se lastimaban los dedos”, recordó.
La caja del arpa es de cedro misionero, mientras que la tapa es de pino abeto y las cuerdas de nylon. Además Milan expone en esta Fiesta un arpa de cedro tallada a mano.
En lo que se refiere a la música Milan participó en varias presentaciones, grabó discos con otros Luthiers y fue en noviembre del año pasado que junto a su hijo editaron su disco Milan Cardozo “Cascadas”, interpretando 14 temas instrumentales y uno con voz femenina.
Entre sus galardones, además de Mención Especial en la Fiesta Nacional de la Artesanía, obtuvo el premio Cosquín en el 2007 y del Fondo Nacional de las Artes, cuyo Museo cuenta entre sus obras con un arpa de su autoría.
Por su excelente trayectoria Milan es invitado a infinidad de festividades. “A la Fiesta Nacional de la Artesanía vengo desde el año 1997 y siempre prefiero la fiesta de aquí, ya que es una fiesta muy respetada a nivel nacional, donde además se vive un clima de amistad con los otros compañeros, donde uno se encuentra año tras año con ellos y comparte días festivos junto a ellos”, finalizó.




















