LOS MISERABLES "DEFENSORES" DE LA LIBERTAD DE PRENSA
Estamos en un año electoral. Vaya novedad. Y, a la hora del todo vale, todo sirve para sacar tajada política, máxime cuando se carece por completo de argumentos e ideas para contrarrestar al Modelo del Gobierno Nacional. Y es así, que dentro de esta temática se encuadra el operativo mediático desatado a partir de la medida gremial de un sector de trabajadores de Artes Gráficas Argentinas perteneciente al Grupo Clarín. Podemos estar de acuerdo en que un bloqueo impidiendo en este caso la salida de camiones con los diarios del domingo no es una medida para apoyar. Lo miserable es la interpretación maliciosa y tendenciosa que toda la corporación mediática hizo del caso con argumentos falaces y carentes de sustento y, lo que es peor aún, de boca de personajes que no tienen ni la estatura moral de un enano de jardín para enarbolar las banderas de la libertad de prensa toda vez que fueron y son, voceros de los grupos monopólicos.
Gran mentira: no se trató de una acción intimidatoria del Gobierno contra la "prensa libre", sino que es el reclamo justo de un grupo de trabajadores que viene persiguiendo a delegados gremiales y que adeuda salarios. Claro, se trata del Grupo Clarín.
Cuando se habla de los que desoyen la voz de la Justicia, que más claro ejemplo de los que no incluyen en su grilla a Pakapaka, CN23 y TELESUR, riendose de una disposición legal. El Grupo Clarin hace lo que quiere, como es que podemos seguir consintiendo que una corporación sea superior al Estado??. De qué clase de etica pueden hablar los que se niegan a esclarecer la identidad de dos personas apropiadas??.
El otro cuadro lamentable es el de la corporación política, más precisamente el arco opositor. Ayer convocaron a una reunión urgente en el Congreso. Uno suponía que iban a tratar la desesperante situación de los trabajadores, tratándose de los representantes del Pueblo de la Nación. No, señores. Nos equivocamos. Se morían por mostrarse en la cámaras para ver quién resultaba ser más servil a los intereses corporativos convirtiéndose en los voceros pagos por el Pueblo, claro está. Y, ni hablemos de algunos personajes como Patricia Bullrich, el modelo ideal del panqueque politico, pidiendo micrófono para vociferar que "estamos bajo el fascismo". Una caradura, si las hay. Están desesperados, sufriendo el síndrome Katamarca y Chubut.
Y los voceros disfrazados de periodistas completan este cuadro de mentiras e infamia. Escribas de la dictadura como Grondona, Morales Solá, desatando su reaccionario pensamiento de derecha, cuestionando la llegada de Chavez y alabando al Premio Nobel de la Paz, Obama, que está bombardeando territorios extranjeros. Que cosa, esos mismos miserables no cuestionaban los bloqueos golpistas de los patrones de estancia durante las "patrióticas" jornadas de 2008 y en los años de plomo de la dictadura ni Clarin, ni La Nación se mostraban alarmados por los periodistas que desaparecían ni por los crímenes cometidos por las huestes de Videla y Cía. Todo lo contrario, esos diarios fueron apologistas del golpe. Ahora reclaman "solidaridad" de la sociedad democrática.. Gangsters del periodismo. Eso son.
Queremos que salgan todos los diarios, aún los que mienten y difaman todo el tiempo. Pero queremos la verdad y la transparencia y que se cumpla la Ley de la Democracia para terminar con los monopolios.
"Cuidado con Clarín, ataca como partido político y, si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa" César Jaroslavsk, Diputado de la Nación a partir de 1983 (UCR).
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PRENSA ENCUENTRO COLONENSE
Prof Gustavo Pérez




















